Esta pequeña y bonita regadera es un excelente objeto de decoración para bodas.
Simplemente colócalo sobre una mesa de madera antigua y adórnalo con unas cuantas flores para resaltar todo su encanto.
Su efecto "metal envejecido" nos hace pensar en una jarra vieja de antaño. Los pequeños puentes de óxido acentúan el carácter de esta regadera decorativa.